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martes, 5 de mayo de 2020

Conoce la lucha por salvar la pierna, y la vida, de Alex Smith

Este es un relato en primera persona, de la esposa de Smith, Elizabeth, a
Stephania Bell de ESPN, de la historia no contada de lo que sucedió después.

"Nuestra primera prioridad es salvarle la vida. Y luego haremos todo lo
posible por salvarle la pierna. Y cualquier cosa más allá de eso es un
milagro".

Alex ya no es Alex.

Han pasado 57 horas desde que mi esposo fue sacado del campo con una
fractura compuesta en su pierna derecha en un partido de la Semana 11, pero
ahora es miércoles a medianoche y no es sólo un jugador de fútbol americano
lesionado; es el paciente que está entrando y saliendo de conciencia
mientras los médicos tratan de averiguar qué está mal. Por supuesto, sólo
quiero hablar con Alex. Pero él es... él no está allí.

Creen que tiene un coágulo de sangre, una embolia pulmonar. Luego vamos a
hacerle un cardiograma. A lo largo de la noche, es prueba tras prueba tras
prueba. La fiebre de Alex está por los cielos. Su presión arterial está
bajando.

Todos --las enfermeras, los médicos-- todo mundo está en esta habitación y
pueden oírme preguntar, "¿Todo va a estar bien?" Están diciendo: "Sólo
necesitamos encontrar la raíz del problema".

Finalmente, aprendemos que tiene una infección.

Los doctores me dicen, "Es septicemia. Está en su sangre. Pero no sabemos
qué tipo de infección es".

El Dr. Steve Malekzadeh, uno de los cirujanos de trauma de Alex, llega
temprano a la mañana siguiente. Es jueves, Día de Acción de Gracias. Más
tarde nos dijo que vino porque no podía dormir. Sabía que algo estaba
pasando. Desenvuelve las vendas de la pierna de Alex, a pesar de que habían
sido desenvueltas sólo unas horas antes. En ese momento, se veía normal, al
menos tan normal como se ve una fractura postquirúrgica.


Luego de la cirugía para reparar la fractura en la pierna de Alex Smith,
desarrolló una infección. Cortesía Charlotte Smith
Pero ahora su pierna está negra. Las ampollas son enormes. Está claro que
la infección está en su pierna. Es algo que no podría ver en una película
de guerra, pero ahora es mi marido. Es mi peor pesadilla.

El Dr. Malekzadeh dice, "Tenemos que volver. Tenemos que llevarlo a cirugía
de nuevo."

Los padres de Alex están ahí. Los Redskins estaban en Texas jugando contra
los Dallas Cowboys ese día, pero la Dra. Robin West, la médico principal
del equipo, voló de regreso desde Dallas para unirse a la cirugía. No
podría decirte cuánto tardo, pero se sentía como si estuviéramos esperando
una eternidad.

Los doctores finalmente entran, y parecen derrotados. Como si hubieran
abierto la caja de Pandora. "Tiene una infección grave", dicen. "Hubo
colonización de las bacterias a través de su tejido blando. Quitamos una
gran parte del compartimiento anterior."

"¿Qué significa esto?"

"Bueno, tuvimos que quitar mucha piel, mucho tejido muscular".

"Entonces, ¿está bien? ¿Ya está hecho? ¿Se ha ido la infección?".

"No. Tenemos que volver mañana. Y lo vamos a hacer de nuevo. Creemos que
esto parece fascitis necrosante".

Todos nos miramos con incredulidad. ¿Fascitis necrosante? ¿Bacterias
carnívoras? Sólo sabía de esto por haberlo leído en el internet.

Ahora es viernes, y volverán a cortar más tejido. Entonces, los cultivos
regresaron y, por supuesto, es fascitis necrosante. Hay una bacteria muy
rara en su torrente sanguíneo, aeromonas hydrophila, una bacteria que se
encuentra típicamente en agua dulce o agua salobre.

Así que Alex tiene una bacteria carnívora que se está comiendo su pierna.
Sufre septicemia y está, esencialmente, moribundo. Estamos siendo inundados
de lenguaje médico. Familia, amigos, todo el mundo está en alta tensión.

Y sólo necesito aterrizar un poco. Necesito que alguien me siente y me diga
exactamente qué va a pasar. Le mando a Robin [West] un mensaje de texto y
le pregunto si podemos reunirnos en privado y hablar.

Nos dirigimos a la cafetería, que se había convertido en mi escape privado.
Le dije: "Por favor, ¿puedes desglosar esto por mí? Mi marido está acostado
aquí. Y se está muriendo. Y viene de su pierna. Sólo necesito sabe, ¿por
qué no podemos, simplemente, cortarla? Necesito saber si podré dejar este
lugar con él. No puedo ir a casa con mis hijos sin él conmigo. Tenemos que
asegurarnos de que esté bien".

Y estas fueron sus palabras exactas. Todavía puedo oírlas.

Ella dijo: "Elizabeth, estamos haciendo lo mejor que podemos. Y ahora
mismo, nuestra primera prioridad es salvarle la vida. Y luego haremos todo
lo posible para salvarle la pierna. Y cualquier cosa más allá de eso es un
milagro".

¿Cómo llegamos aquí?
Así que retrocedamos un poco.

El 18 de noviembre de 2018 comenzó como cualquier otro día de juego de
local. Alex y yo tenemos una rutina. Pasa la noche antes del partido en el
hotel del equipo. Los niños y yo, nos despertamos, desayunamos, nos
duchamos, nos preparamos. Nos subimos al coche, recogemos amigos y
familiares en D.C. y luego vamos al estadio. Justo antes de llegar al
estadio, Alex me llama. Está calentando en el campo. Hacemos nuestra
pequeña charla. Siempre decimos lo mismo, "Te amo", y luego colgamos. Es
fútbol americano, y aunque Alex sólo tiene 34 años en este punto, es su
decimocuarto año en la liga.

Todo el mundo está preparándose y pasándola bien. Nos dirigimos al estadio
para la patada inicial. Y ese día fue como cualquier otro juego.

Hasta la jugada. Todos estamos de pie porque nos damos cuenta de que es
Alex tirado. Está acostado ahí, y veo que agarra su pierna. Estoy pensando,
¿es su tobillo? ¿Es su rodilla? Nuestro niño de 7 años, Hudson, me jala.
Miro hacia abajo y está llorando. "Mamá, viene el carrito". Y él sabe que
cuando llega el carrito, es serio. Para todos los demás, este es un jugador
que está tirado. Viene el carrito. El juego va a continuar. Pero para mí,
nuestros hijos, los padres de Alex, esto es más que eso.


Alex Smith sufrió una fractura espiral que comenzaba cerca del tobillo y
subía por la tibia hasta la rodilla. AP Photo
Mis suegros se llevan a los niños y me dirijo a los túneles. Cuando llego
allí, oigo gritos. En la sala médica hay gente abarrotada alrededor de
Alex, los doctores, el [dueño de los Redskins] Sr. [Dan] Snyder, todos los
médicos. Alex grita mientras intentan reajustar su pierna. Nunca lo había
visto así. Pero en mi mente, sólo estoy pensando, vamos. Llevémoslo a esa
ambulancia, hagámosle la cirugía, arreglemos esto.

Mientras viajamos en la ambulancia, Alex dice, "Pon el marcador. ¿Cómo está
[el suplente de los Redskins] Colt [McCoy]?". Quiere conocer todas las
formaciones. Esto es típico de Alex. Está preocupado por el equipo, que
todavía está en primer lugar con 6-3, y cómo van. Quiere asegurarse de que
todos los demás estén bien.

Están listos para nosotros cuando llegamos al hospital. Hay una sala de
trauma abierta y obtienen imágenes de su pierna. Michael Holtzman está
trabajando esa noche. Dr. Malekzadeh está de guardia. La Dra. West nos
había dicho en el camino: "Si tienes algún trauma, estos son los dos
mejores tipos que quieres trabajando".

Antes de que Alex entre a cirugía, los médicos nos muestran la tomografía
computarizada y dicen: "Esta es una fractura muy grave". Es una fractura
espiral que comienza en la articulación del tobillo y se sube a través de
la tibia hasta la rodilla. Y el peroné está roto. Debido a la longitud de
la tibia de Alex, van a tener que poner en unas cuantas placas y bastantes
tornillos. "Es una práctica bastante común", nos dicen. "Vas a entrar allí,
tal vez estar en el hospital por dos días, hacer un poco de rehabilitación
y luego estás en camino".

Después de la cirugía, los médicos dicen que fue tan bien como podrían
haber esperado y todo se veía bien dentro de su pierna. Los huesos están
bien alineados. Incluso tengo fotos; se ve hermosa. Dado que Alex había
sufrido una fractura expuesta (una fractura con el hueso rompiendo la
piel), dicen que hay un riesgo de infección. Habían sacado un poco de
suciedad de la herida. Pero está tomando antibióticos.

Alex tiene fiebre leve y está en una buena cantidad de dolor al día
siguiente, pero eso era de esperar con una reparación de fractura enorme
que implica tres placas y como 20 tornillos. Los médicos dicen que
probablemente lo mantendrán en algún tipo de analgésico durante las
próximas dos semanas, y esperamos volver a casa el martes.

Pero el martes por la tarde Alex todavía está teniendo una buena cantidad
de dolor y teniendo fiebre leve. La Dra. West pasa a verlo antes de que
salga de la ciudad con el equipo para el partido del jueves. La Dra. West
dice, "¿Por qué no te quedas una noche más?". Alex se resiste; sólo quiere
llegar a casa y dormir en su propia cama, pero la Dra. West nos convence de
quedarnos. Gracias a Dios que lo hizo porque esa noche sube a una fiebre alta.

Dr. Holtzman viene a la mañana siguiente y le desenvuelve la pierna y dice
que se ve bastante normal. Las ampollas son normales, los hematomas son
normales. Pero a lo largo de ese día, Alex empeora progresivamente. Para el
miércoles por la noche, bueno, sabemos que no vamos a casa.


Alex llegó a casa con una línea PICC, empleada para administrar
tratamientos, incluyendo fluidos intravenosos, en el brazo. Cortesía
Charlotte Smith
Salvar una pierna
Los médicos hacen de su misión salvar la vida de Alex y su pierna. Ellos
dicen, "¿Sabes qué? Vamos a entrar todos los días". Y durante una semana
entran todos los días para un desbridamiento, cortando piel, tejido y
músculo, hasta que la infección se haya ido, hasta que estén seguros.

Por la noche, me siento con Alex, sin dormir, y vienen con un bolígrafo, un
Sharpie. Y escriben sobre su pierna, donde la infección parece estar
dejando marca. Cada 20 minutos otro residente viene y escribe - está un
poco más lejos. Y finalmente lo llevan al quirófano para cortarle el muslo
para ver si la infección realmente está moviéndose tan arriba.

Mientras estoy sentada viendo como la infección sube por su pierna, sólo
estoy tratando de asegurarme de que la vida de mi marido no esté en
peligro. Entiendo ahora, desde la perspectiva del doctor, que si hubieran
amputado en ese momento, habría sido por encima de la rodilla. Y es una
calidad de vida diferente, ya sea si amputas por encima o por debajo de la
rodilla.

Afortunadamente, la fascitis necrosante nunca llega por encima de su
rodilla. Alex todavía tiene su pierna ... bueno, lo que queda de ella.

Después de ocho desbridamientos, Alex tiene una tibia completamente
expuesta. No tiene compartimiento anterior. Le falta todo, desde su rodilla
hasta el tobillo y de lado a lado. La forma en que los médicos explican su
situación es que Alex ya no tiene una lesión deportiva. Tiene lo que sería
más comparable a una lesión militar.

Alex no mira su pierna. No quiere verla.

En ese momento, el Dr. Vineet Mehan, el cirujano plástico, viene con los
cirujanos ortopédicos y dice: "Aquí están tus opciones. Queremos establecer
todo lo que puedas hacer".

Por primera vez Alex está realmente despierto y escuchando.

"Obviamente, una es amputarla."

"Dos es una transferencia muscular. Una opción de transferencia sería tu
musculo dorsal."

Alex dijo: "No te llevarás mi dorsal. Necesito eso para lanzar. Es todo. No
puedes tomar mi dorsal."

Tenía que ser un músculo grande porque la tibia de Alex era tan larga.

"Podemos tomar parte de tu cuádriceps en tu pierna izquierda."


En total, Alex se sometió a 17 cirugías y cuatro estancias hospitalarias a
lo largo de nueve meses. ESPN
Pero también le dicen que podría no funcionar. Además de transferir el
músculo, tienes que conectar arterias y venas y todas estas cosas. Es
cirugía microvascular. Y cuando haces eso, como un trasplante de órganos,
no está garantizado a que lo acepte. Si no lo acepta, irás a una
amputación. Y si tienes una pierna derecha amputada, ahora tu pierna
izquierda está debilitada. Tienes que usar esa pierna por el resto de tu vida.

"No es para decir que no podrías ser atlético y tener una prótesis porque
hay atletas increíbles que tienen prótesis", dicen los médicos. "Pero no
querríamos hacer esa cirugía y, si no funciona, debilitar la pierna que
tendrías que usar por el resto de tu vida como la pierna fuerte."

Los padres de Alex y yo nos miramos. "¿Qué haces?".

Alex está participando más en la conversación, y es un luchador. Dale un
desafío y lo toma. Tan pronto como se entera de la transferencia, él dice,
"Hagámoslo. Vamos".

Después de la cirugía de transferencia muscular y una semana de
recuperación, Alex finalmente es dado de alta para irse a casa en una silla
de ruedas con la pierna fijada hacia arriba. Ahora faltan dos semanas para
Navidad.

Las primeras semanas fuera del hospital son difíciles. Tuvimos que equipar
nuestra casa para que fuera accesible a la silla de ruedas de Alex. No
puede bajar la pierna. Necesita ayuda con todo, ya sea para levantarse de
la cama o ir al baño. No puede realmente ducharse. Alex llegó a casa con
una línea PICC, así que le doy sus antibióticos todos los días. Los niños
también quieren cuidar de él.

Cada vez que alineo los medicamentos para sus vacunas, nuestra hija, Sloan,
de 2 años en ese momento, me ayuda a empujar las inyecciones. Nuestros
chicos ayudan a empujar a Alex en la silla de ruedas. Si alguien viene,
nuestro hijo mediano, Hayes, dice: "No te acerques demasiado a la pierna de
mi padre". Tiene desinfectante de manos listo. Ellos entienden. Simplemente
están tan emocionados de que estemos todos juntos otra vez.

Una vez que Alex comienza a poner peso en su pierna, comienza a ir a
terapia física cinco, a veces seis días a la semana. Algunos días terminará
su terapia física y me dirá: "Creo que quiero ir a las instalaciones de
práctica y hacer un poco más de trabajo en la parte superior del cuerpo".
Su fortaleza mental es ridícula. Se empuja a sí mismo todos los días.

Es absolutamente increíble lo lejos que ha llegado.


Elizabeth dice que Alex necesitaba "ayuda con todo, desde salir de la cama
hasta ir al baño". Cortesía Charlotte Smith
Mirando hacia adelante
Entre los desbridamientos, las transferencias musculares y la cirugía
microvascular, los injertos de piel, el acortamiento y la extracción del
fijador externo, y, finalmente, la sustitución del gran marco circular de
estabilización ósea por una varilla de titanio, Alex se sometió a 17
cirugías totales y soportó cuatro estancias hospitalarias separadas durante
un período de nueve meses.

No hay duda de que estos son tiempos difíciles, especialmente para Alex.
Pero a través de todo, mantiene una gran perspectiva. En un momento en que
estábamos en el hospital, poco después de que él estuvo tan cerca de perder
la vida, Alex me dice de la nada que todo va a estar bien.

"¿Sabes cuántas personas les encantaría intercambiar posiciones conmigo?",
dice en ese momento. "A millones de personas les encantaría estar donde
estoy ahora. ¿Sabes la vida que vivimos y las bendiciones que tenemos?".

"¿Qué?", digo, con incredulidad.

"Y no podemos darlo por sentado, ni siquiera por un minuto", dice.
"Perspectiva".

Debo admitir que tiene razón.

Al pensar en las experiencias de los últimos 15 meses, me siento muy
afortunada. Hemos tenido mucho apoyo de familiares y amigos que nos
ayudaron, especialmente con los niños, simplemente amándolos y envolviendo
sus brazos alrededor de ellos. No quiero decir que no estuvimos allí,
porque nos veían todos los días. Pero ayudaron a mantener la vida de los
niños lo más normal posible, lo cual era tan importante para mí. Al
principio pasé muchas noches en el hospital, y me hice amiga de muchas
enfermeras. Y los médicos fueron increíbles, realmente les importaba. Hubo
días en que nos derrumbábamos todos juntos y días donde todos aplaudíamos y
nos reímos.


"Sé que al final del día esta es su pelea física, emocional y mental.
Quiero que tenga algo por lo qué pelear. Y yo lo apoyo". ESPN
Alex y yo bromeamos que todos quieren que su hija crezca para ser como la
Dra. West. No sólo es una increíble doctora, madre, mujer, es una amiga.
Dan Snyder y toda la organización de los Redskins han sido increíblemente
comprensivos durante todo el proceso, desde el momento en que Alex se
lesionó. No creo que pudiera haber imaginado un mejor equipo del que nos
dieron.

Ciertamente ha habido momentos en el camino que han reforzado el concepto
de perspectiva. Viajando al Centro Médico Militar de San Antonio en febrero
de 2019, por ejemplo. Qué experiencia más humilde. Simplemente puso la
lesión de Alex en una luz completamente diferente. Ha habido tantos
soldados que han tenido este tipo de lesiones. Y es debido a ellos --no
sólo luchando por nuestra libertad sino a través de sus lesiones, la
medicina y la tecnología aprendida como resultado de cuidarlos-- que un
atleta está cosechando esos beneficios. Es increíble.

Puede haber sido intimidante para Alex al principio cuando llegamos. Dijo:
"Hay gente aquí que son Rangers del Ejército, Fuerzas Especiales... ¿Sabes
qué clase de fortaleza tienen?

Están haciendo cosas que un jugador de la NFL no podría hacer. Pero tenían
esa fortaleza mental y esa perseverancia de que iban a superarlo. Y creo
que le dio a Alex un poco extra, "Puedo hacer esto. Lo tengo". No creo que
sea fácil para nadie, especialmente para un atleta, ir desde la cima de su
profesión a no ser capaz de caminar. Creo que necesitas motivación para
volver a ese punto. Ver cómo se iluminaba, para conseguir esa motivación,
fue bastante impresionante. En el camino a casa desde San Antonio fue la
primera vez desde la lesión que Alex habló de jugar fútbol americano de nuevo.

Cuando pienso en que Alex regrese al fútbol americano, hay una parte de mí
que quiere que haga lo que sea que tenga el impulso interno de hacer. Si
eso significa volver al campo y ponerse las hombreras, entonces quiero que
se lo demuestre a sí mismo. Pero obviamente hay una parte de mí
preguntando: "¿Vale la pena volver a hacer eso? ¿Sabes por lo que acabamos
de pasar?".

Pero, sé que al final del día esta es su pelea física, emocional y mental.
Quiero que tenga algo por lo qué pelear. Y yo lo apoyo.

***

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