Seguidores

martes, 12 de mayo de 2020

¿Qué fue de Jeff George, el quarterback más talentoso que nunca logró ser estrella?

El Draft 1990 de la NFL fue el primero en la historia de la NFL en que se
permitió el ingreso a jugadores con elegibilidad por agotar en las filas
colegiales. Entre los 28 jugadores que recibieron el permiso de la NFL de
saltar anticipadamente a las filas profesionales, estaba un quarterback con
un brazo increíble --potencia de cañón con precisión láser--, aunque un
paso un tanto tumultuoso por dos universidades.

Jeff George fue nombrado en 1985 por USA TODAY como el Jugador Ofensivo del
Año a nivel preparatoria, después de guiar a la Warren Central High de
Indiana a dos títulos estatales, invictos, y comprometerse a jugar para
Purdue, apenas a 70 millas de su casa.

Inestabilidad universitaria
Esa campaña de freshman con los Boilermakers sería, sin saberlo, apenas una
muestra de lo que le esperaría a George en el futuro.

El supremamente talentoso pasador estaba jugando para un programa bajo
mucha presión y con poco talento, compilando apenas una marca de 3-8 que
llevó al despido de su entrenador en jefe, Leon Burnett, el hombre que
reclutó a George.


Jeff George convirtió a Illinois en un programa de respeto en la Big Ten
durante la temporada del '89. Getty Images
Después de solamente un año en Purdue, George se comprometió a transferir a
Miami, para después revocar ese compromiso cuando Jimmy Johnson no le
garantizó el puesto titular de los Hurricanes. Su destino fue, finalmente,
la Universidad de Illinois, donde --después de quedarse sin jugar en la
campaña del '87 debido a las reglas de transferencia-- encendió a la Big
Ten. Su segunda temporada para el Fighting Illini fue particularmente
impresionante, completando 242 de 386 pases para 2,738 yardas con 22
touchdowns y apenas 12 intercepciones, números que para la época eran de
otro nivel, para llevar a Illinois a una marca de 10-2.

El Heisman de ese año fue para Andre Ware de Houston, pero los cazatalentos
de la NFL tenían la mira puesta sobre el brazo derecho de George. Los
Dallas Cowboys tuvieron la peor marca de la liga por segundo año
consecutivo, pero esta vez, no pudieron ejercer el primer turno global del
draft. Habían quemado esa selección en el draft suplementario del año
anterior, con el quarterback Steve Walsh de Miami --el quarterback que
Johnson no iba a sentar por George, unos años antes--.

SELECCIONES EDITORIALES

¿Qué fue de Tim Couch, primer quarterback de los Browns tras el
renacimiento de la franquicia?

¿Qué pasó con el ex mariscal de campo JaMarcus Russell?
Se viene el draft de la NFL
Los Atlanta Falcons contaban con la primera selección global.

"Nuestra meta ahora es tratar de firmarlo a un contrato", expresó al
Chicago Tribune a principios de abril de 1990 Ken Herock, vicepresidente de
personal de los Falcons. "... Ni siquiera sé si canjearíamos la selección
ahora".

Las opiniones respecto a George parecían encontrar unanimidad entre los
ejecutivos de la liga.

"Yo lo calificaría como un 12 [en escala de 1 a 10]", expresó un
cazatalentos al Tribune, días después de que George lanzara envíos precisos
de 80 yardas durante su audición ante visores de la NFL en Champaign, Illinois.

"Creo que existe mayor solidaridad de opinión sobre Jeff George en nuestra
liga", dijo el entonces ejecutivo de los Cleveland Browns, Ernie Accorsi.
'El único argumento que escucharán en nuestra liga es si él o Andre Ware es
el mejor quarterback. No creo que nadie, por lo que entiendo, lo tiene más
abajo de eso".

El agente de George, el afamado Leigh Steinberg, sabía del interés obvio en
Atlanta, pero también sabía que no era el único equipo interesado en los
servicios del pasador. Los New England Patriots también elegían en la parte
alta de la primera ronda, y estaban en busca de un pasador.

Otro de los equipos interesados eran los Indianapolis Colts, sedientos por
un quarterback franquicia --y quienes veían al chico que había sido un
héroe local a nivel preparatoria como la solución--, pero que no contaban
con selección de primera ronda. Rumores apuntaban a que Eric Dickerson
podría pasar en canje por la posibilidad de seleccionar a George.


Indianapolis convirtió a Jeff George en el quarterback con el tercer
salario más alto de la NFL antes de que participara en su primera jugada.
Getty Images
Finalmente, llegó el canje, dos días antes del draft, y aunque no fue por
Dickerson --quien a su vez estaba en medio de una disputa propia con el
equipo--, fue uno de los intercambios más controversiales en la historia de
la liga, con Indy cediendo al tackle izquierdo seis veces seleccionado al
Pro Bowl, Chris Hinton, al receptor abierto de segundo año, Andre Rison,
una selección de quinta ronda de ese año y la selección de primera ronda
del '91 por el primer puesto en el orden general, y la posibilidad de
seleccionar a George. El canje estaba sujeto a que los Colts pudieran
acordar un contrato con George.

Resultó un tiro por la culata con la afición, que criticó fuertemente el
movimiento, considerando que el pago había sido excesivo.

"Creo que toda esta conversación [cesará], una vez que tengamos a George
sobre el campo", dijo el entonces propietario de los Colts, Robert Irsay
--padre del actual dueño, Jim Irsay--, de acuerdo a The Sporting News. "La
única ocasión que realmente tuve de llegar al Super Bowl es cuando tuve a
Bert Jones, quien fue un tremendo quarterback. Es lo que espero que estamos
recibiendo ahora. Así es como esperamos llegar al Super Bowl... con George".

Lleva ESPN a todos lados
Si quieres recibir la mejor información del mundo deportivo, descarga la
App ahora.
espn.com/app »

Si el costo por el turno para seleccionar a George fue alto, el costo por
el propio quarterback lo fue más. George firmó un monstruoso contrato por
seis años y 15 millones de dólares, incluyendo 3.5 millones garantizados,
récord absoluto para un novato de NFL. Para poner eso en perspectiva,
tomemos en cuenta que Troy Aikman, representado, también, por Steinberg,
había firmado por seis años y 11.2 millones de dólares, un año antes. Lo
que es peor, George se convirtió, en automático, en el tercer quarterback
mejor pagado de la NFL, solamente detrás de Jim Kelly y Randall Cunningham,
y por delante de nombres como Joe Montana, John Elway y Dan Marino.

La temporada debut de George fue un desastre, George inició la campaña como
titular, pero fue enviado a la banca a media temporada por el entonces head
coach Ron Meyer en favor del suplente veterano Jack Trudeau, una figura que
se había ganado el respeto del vestidor a lo largo de los años. Pero hacia
la recta final de la temporada, con Trudeau de nuevo en la banca, George
pareció encenderse, garantizándole el puesto titular para la siguiente
temporada tras finalizar el '90 con marca de 5-7 como titular.

El '91 fue peor. George inició los 16 partidos de la temporada en camino a
un registro de 1-15, la peor marca de la liga, completando 10 touchdowns
contra 12 intercepciones. Meyer fue despedido a media temporada, pero nada
cambió con su salida. Luego de lastimarse un dedo de la mano al chocar
contra un casco en pretemporada, George no pudo iniciar la siguiente
temporada, ahora bajo el mando de Ted Marchibroda, uno de los arquitectos
de la explosiva ofensiva de Buffalo. George jugó a partir de la Semana 4,
pero, de nuevo, fue enviado a la banca en favor de Trudeau, y, de nuevo,
logró recuperar la titularidad para final de temporada. En esta época,
empezó a circular el apodo de 'Boy George', para describir a un quarterback
que mostraba actitudes infantiles de berrinche, y que a menudo parecía
despreocupado por perder.

En el '93, el cuarto año de George en la liga, el quarterback se había
ausentado del campamento de entrenamiento, y se reportó en algún momento
que había ingresado a la oficina de Irsay demandando un canje, amenazando
con perderse la temporada. Eventualmente, George reportó al equipo, e
inició 11 partidos ese año, para una marca de 2-9. Naturalmente, nadie en
el vestidor respaldaba a George.

Después de Indy, ¿Atlanta?
La afición y la directiva de Indy había tenido suficiente del quarterback,
y en uno de los giros más increíbles del destino, los Colts lograron
sacarle a los Falcons la selección de primera ronda de ese año --N° 7
global--, junto con una selección de tercera ronda y una selección
condicional de segunda ronda --que eventualmente se convirtió en una de
primera ronda por su desempeño-- de 1996 por el pasador.


Una discusión en la banca con el head coach June Jones es lo más recordado
de Jeff George con los Falcons. AP Photo
Atlanta iniciaba la era de June Jones, uno de los padrinos del sistema Run
N' Shoot, que había sido promovido desde el puesto de coordinador ofensivo
que ocupaba para Jerry Glanville. Bajo Jones, George jugó un fútbol
americano sólido, pero el éxito fue breve. Tras una marca de 7-9 en su
primer año con los Falcons --irónicamente, lanzando pases a Rison detrás de
la protección de Hinton-- y un registro de 9-7 que metió a Atlanta a
postemporada, George se involucró en una batalla de gritos con Jones en la
banca durante un partido de inicio de temporada del '96, y fue suspendido
del club por el resto de la campaña. Jones perdió su empleo y George
cambiaría nuevamente de domicilio.

La segunda selección de primera ronda que pagaría Atlanta por George se
convertiría en el receptor abierto Marvin Harrison para Indy.

¿Quién más, sino Al Davis?
¿Y quién más sino el polémico propietario de los Oakland Raiders podría
haber firmado, en ese momento, a George? El convenio, por cinco temporadas
y 27.5 millones de dólares, todavía asombra.

"Ha habido algunos malentendidos con él, justo como los hubo aquí con [Jim]
Plunkett", señaló en su momento a Sports Illustrated el entonces ejecutivo
de Oakland, Bruce Allen. "Pero realmente se ajusta a nosotros como un
guante, y obtenerlo es una inyección de adrenalina para todo el equipo".


Los Raiders apostaron fuerte a Jeff George como su quarterback, y perdieron
como el resto de sus equipos. Allsport
En principio, Oakland quería explotar el potente brazo de George estirando
el campo verticalmente, como habían logrado en sus mejores tiempos. Los
Raiders estrenaban head coach en la figura de Joe Bugel, quien fue uno de
los que responsables de la famosa línea ofensiva de los "Hogs" con los
Washington Redskins, un equipo que bajo Joe Gibbs, acostumbraba a lanzar
largo. Ese experimento duraría apenas una desastrosa temporada de 4-12
antes de entregar las riendas a un joven coach que venía del árbol de la
Ofensiva de Costa Oeste de Bill Walsh, vía Mike Holmgren, Jon Gruden, quien
favorecía pases más cortos y la obtención de yardas después de la atrapada.

George inició los 16 partidos del '97, cuarta y última vez como profesional
que lograría esto, y aunque retendría la titularidad para el inicio del '98
en el debut de Gruden, la perdería por lesión, dando paso a Donald Hollas,
quien venía de jugar en la Arena Football League con el Texas Terror.
También, se reportó que George ignoraba las jugadas que mandaban desde la
banca, mandando sus propias jugadas en ciertas situaciones de juego. El
veterano Marc Wilson, con 16 años en la liga, inició los tres partidos
finales para los Raiders ese año, antes de que el equipo se desprendiera de
George y firmara a Rich Gannon.

Llega el destape
George firmó con los Minnesota Vikings, donde sería, por primera vez en su
carrera, un suplente. El titular para 1999 era Cunningham, quien había
brillado intensamente con una campaña de All-Pro a los 35 años de edad el
año previo en Minny, y estaba también en plantilla el novato de primera
ronda, Daunte Culpepper, quarterback del futuro. Desafortunadamente, la
magia se había acabado para Cunningham, y tras un inicio de 2-4, fue
enviado a la banca en favor de George.

Aquí fue donde George jugó su mejor nivel de NFL, cuando ya tenía 32 años
de edad. George contaba con Randy Moss, Cris Carter, Jake Reed, Andrew
Glover, Robert Smith, Leroy Hard y Moe Williams como armas a su
disposición. George consiguió un registro de 8-2 en partidos de inicio ese
año, y los Vikes, con marca de 10-6, avanzaron a postemporada como segundos
en la NFC Central, superando a los Cowboys en la Ronda de Comodines --único
triunfo de George en playoffs en su carrera-- y cayendo ante los eventuales
campeones St. Louis Rams en la Ronda Divisional.


Una marca de 8-2 como relevo de Randall Cunningham no fue suficiente para
ganarle la permanencia a Jeff George con los Vikings. Getty Images
Los Redskins le dan una oportunidad
George tenía la esperanza de que Minnesota lo retuviera como titular por
otra temporada, pero eso no iba a suceder con Culpepper esperando su turno.
George se negó a firmar como suplente en Minny, y en cambió aceptó 18.25
millones de dólares por cuatro años con los Redskins, como suplente de Brad
Johnson, quien venía de una campaña espectacular que lo llevó al Pro Bowl
tras la temporada de 1999.

Sin embargo, ni Johnson ni Washington pudieron replicar su éxito previo, y
el head coach Norv Turner fue despedido a media temporada, con Terry
Robiskie terminando como interino. George inició cinco de los seis partidos
en los que jugó, y a pesar de una marca de 1-5, logró quedarse con el
equipo como titular para la siguiente temporada. Johnson, mientras tanto,
emigró como agente libre a los Tampa Bay Buccaneers, donde, de la mano de
Gruden, conquistaría el Super Bowl.

Marty Schottenheimer asumió como entrenador en jefe de los Redskins.
Extrañamente, se mantuvo con George como titular a pesar de que él, como
head coach de los Kansas City Chiefs, había evitado que firmaran a George
en el '97, cuando fichó para Oakland.

El experimento duró prácticamente nada. George inició dos partidos y fue
cortado, dejando a Tony Banks como titular en Washington. Fueron los
últimos pases que lanzó George en un partido de temporada regular de NFL.


Jeff George no pudo encender a la ofensiva de los Redskins cuando recibió
la oportunidad de Dan Snyder. AP Photo
Los intentos de volver
El carácter de George, de sentirse siempre mejor que los demás, sin
necesariamente tener que demostrarlo, se hizo presente cuando estuvo fuera
de la liga. Firmó contratos con los Seattle Seahawks para el 2002, Chicago
Bears para el 2004, y Raiders para el 2006, siempre como reserva al fondo
del orden de plantilla. En el 2007, anunció sus intenciones de regresar a
la liga con los Vikings, pero nunca se materializó nada.

"Siento difícil de creer que no hay un lugar en el juego para mí. Mi brazo
se siente como de 25", expresó en noviembre del 2008 a Sirius NFL Radio.

En agosto del 2010, dijo a KFAN Sports radio que hubiera regresado con
Minny si Brett Favre se hubiera retirado en al receso de campaña de sus dos
años con los Vikes. En septiembre del 2011, arremetió de nuevo, señalando
que --cuando no era aún claro qué sucedería con Peyton Manning y su
cuello-- George declaró al LA Times que era capaz de aprender el sistema de
los Colts "en cuestión de días", y jugar para Indianapolis. Al final,
sabemos en qué terminó todo. Los Colts firmaron a Kerry Collins, no a
George; Manning no jugó todo el año, tras someterse a una fusión de
vértebras en el cuello, y el equipo terminó con la peor marca de la liga
ese año, y la oportunidad de seleccionar a Andrew Luck primero global en el
siguiente draft.


Jeff George intentó volver a jugar con un número de franquicias, incluyendo
a los Bears, pero no jugó en la NFL después del 2001. AP Photo
¿Dónde está ahora?
George nunca volvió a jugar en la NFL, pero sí invirtió en varias
franquicias en el estado de Indiana, incluyendo Dairy Queen y agencias de
seguro. También, se convirtió en el mayor porrista de sus hijos. Jeff
George Jr. fue un mariscal de campo que inició su carrera en Illinois,
donde fue titular dos años, antes de transferir a Michigan para ser
suplente de Shea Patterson en el 2018, y a Pittsburgh, donde fue suplente
de Kenny Pickett. Jayden George es quarterback suplente en Alabama, a donde
llegó como walk-on.


Jeff George Jr. comenzó su carrera en Illinois, siguiendo los pasos de su
padre, pero después pasó por Michigan y Pittsburgh. AP Photo
Los dos hijos de George sí lograron igualar la hazaña de su padre,
liderando a Warren Central High a títulos estatales.

"Tengo casi total seguridad de que somos la primera combinación
padre-hijo-hijo en ganar títulos estatales", dijo George padre, al
Pittsburgh Tribune-Review en agosto del 2019.

Para todo el talento que había en el brazo de George, capaz de poner con
precisión un pase de 70 yardas en una ventana cerrada, el primer recluta
global de 1990 se quedó a años luz de sus expectativas. La costumbre de
culpar siempre a los demás cuando las cosas iban mal, y la idea de que las
cosas se le debían, por ser Jeff George, en lugar de tener que ganárselas,
le ganaron pocos seguidores en los múltiples vestidores de la NFL.

Tener un brazo espectacular es una bendición, sin duda, pero no sirve de
gran cosa en la NFL si no viene acompañada de algo más, como una fuerte
ética de trabajo y un sentido de liderazgo. George careció de los
intangibles que se necesitan para tener éxito a nivel profesional, y es
probablemente el pasador más talentoso que nunca logró ser estrella de NFL.

***

Enviado con AquaMail para Android
https://www.mobisystems.com/aqua-mail

No hay comentarios:

Publicar un comentario